عطش الروح
Soy caminante de noches y bares
voy escuchando mi voz.
El expectante de ojos sin luz
rotos espejos, blancas las huellas.
Pasan los días sin ver al lucero
no hay color en mi cuero.
Tengo resaca por la borrachera
mi aliento de humo destroza las getas.
Soy visitante de tierras salinas
los hombres rotos sostienen tabiques.
El cantinero, implicado y verdugo
fomenta las ánimas con su alquimia.
Damas perversas dispuestas a todo
adornan el cebo en selectos cortejos.
Olfatos atentos vigilan las sombras
el arrebato se presta en este lugar.
Yo me sonrío contemplando el paisaje
porque me burlo de todo lo que no hay.
Sin tu belleza mi mente se quiebra
me vuelvo otro burro con cargas ajenas.
Un dios profano me retroalimenta
yo me entrego y el me da.
Elixir sagrado en cristales sucios
serpiente que inyecta veneno en mi.
Vos sos la puerta, si no te tuviera,
podría buscarte toda la eternidad.
Némesis